Las medias antiembólicas o medias antitrombóticas son prendas de compresión médica utilizadas para prevenir la formación de coágulos sanguíneos (trombosis venosa profunda) en pacientes que deben permanecer inmóviles durante un periodo prolongado.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y protocolos hospitalarios internacionales, estas medias deben usarse antes, durante y después de intervenciones quirúrgicas o periodos de hospitalización. Ayudan a mejorar el retorno venoso, disminuyen la presión en venas profundas y evitan complicaciones circulatorias graves.
A diferencia de las medias para várices, su uso es preventivo en pacientes sin antecedentes circulatorios, pero en riesgo temporal por cirugía o inmovilidad.
Puedes aprender más sobre los distintos tipos de medias de compresión y sus usos específicos.
En Medivaric contamos con medias antiembólicas de compresión 18-23 mmHg, diseñadas bajo estándares médicos, con diferentes longitudes según el nivel de riesgo o recomendación médica:
Estas prendas están fabricadas con materiales suaves, transpirables y anatómicos para garantizar confort durante el tiempo de recuperación.
Consulta siempre con tu profesional de salud antes de elegir el tipo de media más adecuado. Y si deseas aprender más, visita nuestro artículo: ¿Cómo elegir tus medias de compresión?
| Tipo de media antiembólica | Nivel de compresión | Longitud | Uso recomendado |
|---|---|---|---|
| Media hasta la rodilla | 18–23 mmHg | Corta | Cirugías ambulatorias, recuperación leve |
| Media hasta el muslo | 18–23 mmHg | Larga | Hospitalización media, cirugía abdominal |
| Media a la cadera | 18–23 mmHg | Muy larga | Cesáreas, cirugía ortopédica, riesgo trombótico alto |
La elección depende del nivel de riesgo y del tipo de intervención médica. Usualmente, es el médico tratante el que recomienda si la media que se debe usar es a la rodilla, muslo o a la cadera. Para procedimientos menores o estancias cortas suele indicarse media hasta la rodilla, mientras que para cirugías complejas o periodos prolongados de inmovilidad se recomiendan versiones más altas como muslo o cadera, siempre bajo recomendación médica.
Estas medias pueden utilizarse antes, durante y después de la intervención quirúrgica, según los protocolos médicos. Su objetivo es mantener la circulación activa durante todo el periodo de inmovilidad y reducir riesgos asociados a la recuperación.